MOB festival, identidad y señalética
Mob Festival
Mob festival, identidad y señalética
Una propuesta gráfica dinámica y accesible que traduce los valores del aprendizaje y la tecnología en un sistema visual de señalética, identidad e iconografía para un evento educativo multidisciplinar.
Estrategia de acción y desarrollo conceptual
Este proyecto surge como una propuesta ficticia para la creación de la identidad visual y el sistema de señalética del MOB Festival, un evento conceptual ideado para explorar nuevas formas de comunicar el aprendizaje, la tecnología y la innovación educativa a través del diseño gráfico. Pensado para un público diverso (niños, familias, docentes y profesionales del sector), el sistema debía ser accesible, visualmente atractivo y funcional, facilitando tanto la orientación en el espacio como la experiencia general del visitante.
El enfoque se construyó desde una perspectiva cercana y lúdica, con una estética amable basada en formas redondeadas, colores saturados y una estructura visual clara. El lenguaje gráfico fue pensado para conectar con públicos de todas las edades, transmitiendo dinamismo, juego y energía, en sintonía con los valores del aprendizaje contemporáneo.
El proceso de diseño comenzó con el análisis del perfil de usuarios y del tipo de espacios que podría ocupar un evento de estas características. A partir de ello, se definieron los principales elementos gráficos: una paleta RGB adaptada a entornos digitales, tipografías sin serifas de fácil lectura y un sistema de iconos coherente y reconocible. El desarrollo fue iterativo, con múltiples pruebas de contraste, escalabilidad, jerarquía visual y aplicación sobre distintos soportes, con el objetivo de garantizar la máxima claridad y funcionalidad en un entorno con alto flujo de visitantes.
Enfoque conceptual
El diseño se planteó desde una perspectiva cercana, lúdica y tecnológica. Se optó por una estética amigable, con formas redondeadas, colores saturados y una estructura visual clara. El lenguaje gráfico está pensado para conectar con públicos de todas las edades, transmitiendo energía, juego y dinamismo, valores clave vinculados al aprendizaje contemporáneo.
Sistema visual e identidad
La identidad gráfica se construye a partir de una paleta cromática vibrante, compuesta por los colores Electric Mob, Fucsia Mob, Azul Mob, Verde Mob y Amarillo Mob. Esta selección está pensada para entornos digitales y pantallas, asignando cada color a un área temática o zona del festival para facilitar la navegación y la diferenciación visual. En cuanto a la tipografía, se combinaron dos familias que equilibran legibilidad y carácter visual: Quinoa Round, con formas suaves y redondeadas que aportan cercanía y calidez, como fuente principal; y Montserrat, más neutra y versátil, como apoyo para textos secundarios y bloques de información más extensos. Esta combinación refuerza la claridad del sistema sin renunciar a una identidad visual coherente y accesible.
Iconografía y señalética
El sistema de iconos fue diseñado desde cero, manteniendo un trazo limpio y redondeado con dos grosores principales (5pt y 2pt) para adaptarse a distintos tamaños. Los iconos se colocan dentro de contenedores circulares, asegurando claridad y espacio visual. Se utilizan en blanco sobre fondos oscuros o saturados para mantener el contraste. Su aplicación abarca mapas, señalética direccional, tótems y pantallas interactivas.
Mapa y experiencia de usuario
El plano del festival se desarrolló con una estructura clara, zonificada por colores. La disposición facilita el recorrido y la rápida identificación de salas inmersivas, talleres, escenarios o accesos. Además, fue adaptado para su uso en pantallas táctiles, donde los visitantes pueden consultar información adicional de forma intuitiva y accesible.
Piezas gráficas
Las aplicaciones gráficas del sistema se articulan en torno a un cartel oficial, cuya imagen principal está protagonizada por una forma orgánica en degradado que simboliza fluidez, aprendizaje y expansión. La composición se apoya en la paleta cromática del sistema, con un diseño limpio, centralizado y jerarquizado.
Además del cartel, la identidad visual se extendió a otros elementos de comunicación como entradas, acreditaciones, señalética interior y pantallas informativas, manteniendo en todas las piezas una coherencia gráfica basada en el uso consistente del color, la claridad tipográfica y una jerarquía visual bien definida.
A lo largo del proyecto se sostuvo una línea gráfica unificada, adaptable a múltiples formatos y escalas, dando como resultado un sistema visual sólido que refuerza la identidad del festival y mejora la experiencia del usuario, combinando funcionalidad con una estética contemporánea e inclusiva.